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Guía Práctica: Cómo elegir el vino para tu matrimonio sin fallar en el intento

Guía Práctica: Cómo elegir el vino para tu matrimonio sin fallar en el intento

Elegir el vino para el gran día suele generar más dudas que certezas, pero la clave no está en complicarse, sino en conocer un par de reglas básicas que aseguran el éxito. Desde cuánto comprar hasta qué etiquetas elegir para dejar a todos conformes, aquí te entregamos los datos concretos para que la barra de tu matrimonio sea un punto alto de la celebración y no una preocupación de última hora.

 



1. Los números claros: ¿Cuánto hay que comprar? Para no quedarse corto ni terminar con cajas de sobra, existe una fórmula probada que rara vez falla. Como referencia general, calculamos que por cada 10 personas necesitas 3 botellas de vino tinto y 1,5 botellas de vino blanco. Por supuesto, esto es una base: si te casas al aire libre en pleno enero, el blanco y las burbujas van a volar, mientras que en un matrimonio de noche en invierno, el tinto será el protagonista absoluto. Ajustar esta proporción según el clima es el primer paso para una organización inteligente.

2. El maridaje real: Menos es más No necesitas una carta de vinos infinita; necesitas vinos que funcionen bien con la comida. Un buen vino tiene el poder de hacer que el plato principal luzca mucho más. La recomendación es siempre buscar el equilibrio: blancos frescos para la recepción y tintos con carácter para la cena. Si tienes dudas, nuestros sommeliers están para ayudarte a elegir esa etiqueta de Tarapacá o Leyda que mejor converse con el menú que eligieron, asegurando que cada bocado y cada sorbo se potencien entre sí.

3. La tendencia que llegó para quedarse: La Barra Zero Hoy en día, un buen anfitrión es el que piensa en todos. La Barra Zero Alcohol se ha vuelto indispensable en los matrimonios modernos y no tiene por qué ser aburrida. Opciones como Viñamar Zero permiten que quienes no beben —o quienes quieren hidratarse entre copas— disfruten de la misma experiencia sofisticada y el ritual del brindis. Es una solución elegante que demuestra preocupación por los detalles y por el bienestar de tus invitados hasta el final de la fiesta.

4. Coctelería con identidad: Creatividad en la copa Si quieren darle un giro interesante a la barra después de la comida, la coctelería de autor es el camino. En lugar de los combinados de siempre, propongan mezclas frescas con marcas como Donnaluna o propuestas versátiles con Misiones de Rengo. Son preparaciones visualmente atractivas y con sabores equilibrados que invitan a probar algo nuevo. Una buena barra de coctelería no solo refresca, sino que se convierte en parte de la entretención de la noche.

5. Ir a la segura con etiquetas de trayectoria Al final del día, el prestigio de lo que sirves habla de la importancia que le das al evento. Elegir Viñas con respaldo como 1865, Tarapacá o Sideral te quita un peso de encima: son vinos que la gente conoce, respeta y disfruta. Ir a la segura con grandes viñas chilenas te garantiza que la calidad será constante en cada botella descorchada, permitiéndote a ti y a tu pareja enfocarse en lo más importante: disfrutar de la fiesta.