1865 TAYU. Un vino conectado con las tierras ancestrales.
La constante innovación y exploración ha llevado a San Pedro a construir un proyecto con la comunidad Mapuche de Buchahueico que exprese las características particulares del suelo, el clima y especialmente su gente. Conoce más en este interesante video.
La constante innovación y exploración ha llevado a San Pedro a construir un proyecto con la comunidad Mapuche de Buchahueico que exprese las características particulares del suelo, el clima y especialmente su gente, que realiza los trabajos con respeto y cariño por la naturaleza para lograr un vino único para 1865, que trasmite la forma especial en que se ha elaborado.
El proyecto Buchahueico nace de la vocación exploratoria que Viña San Pedro ha perseguido desde sus orígenes 150 años atrás. Exploración en distintos ámbitos, ya que seremos la primera viña en trabajar en equipo con una comunidad indígena chilena –Mapuches- , en búsqueda de una mayor integración, intercambio cultural y aprendizajes de ambas partes (Allkütun).
Exploración también, porque Malleco es un valle relativamente inexplorado para la viticultura, y creemos que seremos capaces de producir uno de los mejores Pinot Noir de Chile. Estos dos motivos hacen que Buchahueico sea un proyecto ÚNICO, para encantarse nuevamente con nuestra tierra, nuestros vinos y nuestra gente.
Sobre el Suelo
Estos viñedos son los más costeros en Malleco ya que están plantados en la ladera oriente de la cordillera de Nahuelbuta, nombre que toma la cordillera de la costa en el sur de Chile, aproximadamente a 40 kms del Oceano Pacífico, por lo tanto tienen cierta influencia marina. Debido a la influencia de la cordillera de Nahuelbuta, posee suelos rojos graníticos, con fuertes incrustaciones de cuarzo y porcentajes variables de arcillas rojas. El granito aporta vibrancia y jugosidad en el Pinot Noir, atributo que es muy buscado y deseado en esta cepa.
Sobre la Vinificación
Las uvas se cosecharon a mano por los familiares de la comunidad en gamelas de 15 kgs durante la segunda y tercera semana de Marzo y fueron transportados en camión frigorífico a la Bodega. El Brix objetivo fue 22,5° Brix. Una vez en la bodega, los racimos fueron seleccionados en mesa de selección y luego despalillados, manteniendo un 20-30% de las uvas como racimo completo durante el llenado de las cubas. La vinificación se realizó en cubas de cemento y cubas de acero inoxidable cerradas, tratando de preservar el perfil aromático. Se comenzó con una maceración en frío por 3 días a 8-10°C para luego dar paso a la fermentación alcohólica manejada a 24-25°C con muy poco movimento. El vino se mantuvo en guarda en las distintas vasijas durante 10 meses. Luego la mezcla quedó 2 meses en cuba, para ser embotellado en Abril 2020. Posteriormente el vino queda en guarda en botella durante 6 meses.
Notas de Cata:
Aspecto: Rojo matiz burdeo, intensidad media.
Nariz: De gran carácter e identidad, muestra en primer lugar las hierbas locales como poleo y paico, matico, seguido de fruta roja ácida como guinda y frambuesas finalizando con notas terrosas que recuerdan champignon grillado.
Boca: Es jugosa, nuevamente con fruta roja, muy fresco, de acidez punzante y vibrante mostrando el efecto del suelo granítico junto con una textura firme otorgando fuerza y persistente final.
Sugerencia de maridaje: Canelones rellenos con espinaca, ricota y nueces, ravioles rellenos de zapallo y lavanda, risotto de champignones, guiso de mote, atun sellado con sésamo con puré de arvejas…